¿Trabajas sentado, comes sentado y terminas el día en el sillón? Pasar tantas horas en una silla puede afectar más que tu espalda. Muchas veces, el problema se vuelve parte de la rutina sin que lo notes.

Soy Adriana González, periodista de investigación, y decidí investigar qué ocurre en nuestro cuerpo cuando pasamos demasiado tiempo sentados y qué podemos hacer para movernos más.

Hemos normalizado pasar el día sentados, pero eso no convierte la costumbre en saludable. La Organización Mundial de la Salud señala que un mayor tiempo sedentario se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y muerte prematura. Eso no significa que sentarte te enferme automáticamente; significa que acumular muchas horas con poco movimiento merece atención. 

El efecto también se observa en cómo el cuerpo maneja el azúcar. En un estudio con 19 adultos con sobrepeso u obesidad, interrumpir el tiempo sentado con caminatas de dos minutos cada 20 minutos redujo los niveles de glucosa e insulina después de comer, frente a permanecer sentados sin pausas. Es un estudio pequeño, pero muestra que incluso breves momentos de movimiento pueden hacer una diferencia. 

Mi postura es clara: cuidar la salud no puede depender únicamente de lo que hacemos al salir del trabajo. También debemos cuestionar las jornadas que nos mantienen frente a una pantalla durante horas y hacen que levantarse parezca una pérdida de tiempo. Las pausas para moverse deberían tener espacio en nuestra rutina laboral.

¿Qué podemos hacer? Interrumpir los periodos largos en la silla, caminar durante algunas llamadas y aprovechar momentos del día para movernos según nuestras posibilidades. La OMS recomienda reducir el tiempo sedentario y sustituirlo por actividad física, incluso de intensidad ligera. Para los adultos, también aconseja entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, como caminar a paso rápido. 

El ejercicio ayuda a reducir los riesgos, pero también conviene revisar cómo transcurre el resto del día. Moverse no debería ser un lujo reservado para cuando sobra tiempo: debe formar parte de cómo trabajamos y vivimos.

Adriana González | Periodista especializada en investigación y actualidad

Nota de transparencia: Se consultaron recomendaciones de la OMS y un estudio con 19 participantes, cuyos resultados no pueden generalizarse a toda la población.